Educación

«RE-IMAGINANDO» LA EDUCACIÓN MUSICAL CON JUAN CABEZA

10/02/2021,

Enseñaría a los niños música, física y filosofía, pero sobre todo música, porque los patrones de la música y todas las artes son las llaves del aprendizaje”. – Platón. 

El pasado otoño reflexionábamos en World Kids sobre algunas de las lecciones de esta pandemia: la necesidad de adaptar la educación a los nuevos retos tecnológicos y la oportunidad de «repensar» la infancia y la educación. Hoy, seguimos aprovechando este parón en el que estamos inmersos para “re-imaginar” la educación musical, y lo hacemos junto a uno de los grandes expertos de nuestro país: Juan Cabeza, pianista, profesor, autor del blog “Me gusta el piano” y compositor  de varias publicaciones que abordan de manera amena la pedagogía de este instrumento.

Sin duda hablar en la actualidad de educación musical, teniendo en cuenta cómo está nuestro mundo, es un privilegio. Pero en World Kids siempre hemos defendido que la educación artística no es un lujo, sino un aspecto esencial en el desarrollo de los niños.

Os invito a que nos acompañéis en esta conversación distendida con Juan sobre interpretación, aprendizaje, partituras y pianos. Estoy segura de que disfrutaréis con su buen hacer y experiencia, su talento y humildad, y sobre todo del gran respeto que muestra por el desarrollo individual de los niños.

Juan, ¿cómo valorarías el panorama actual en España referente a la enseñanza musical?

Por un lado, comparado con la época en la que yo empecé mis estudios musicales, la situación está mejorando. Cada vez hay más conservatorios, escuelas municipales de música y academias privadas, y esto es una buena noticia. Hay más interés por parte de las familias en que los niños y las niñas aprendan música y también hay una mayor oferta de centros con pedagogías diferentes. Por ejemplo, en Madrid te puedes encontrar una escuela dedicada a la Teoría del aprendizaje musical del pedagogo Edwin Gordon o basada en las ideas de Willems, esto hace unos años era impensable. 

Pero esta mejora es muy lenta, en general a los profesores de música nos enseñaron a ser intérpretes y no a ser profesores, qué es a lo que nos acabamos dedicando la inmensa mayoría de las personas que estudiamos música. Esto hace que el cambio que se necesita en la enseñanza musical vaya muy despacio porque la mayoría de los profesores continúan enseñando de la misma manera en la que ellos aprendieron, sin hacer una reflexión profunda sobre ello. Yo mismo he estado aplicando con mis alumnos durante mis primeros 10 años de docencia el modelo de enseñanza  con el que yo estudié, sin preguntarme realmente si esa era la mejor manera de enseñar. Simplemente reproducía el modelo tradicional de enseñanza en el que yo me había formado sin cuestionarme nada, no tenía ningún referente distinto. Ahora me pregunto cómo es posible que tardara tantos años en darme cuenta de que la manera en la que me habían enseñado no garantizaba que fuera la mejor manera. Los que ahora somos profesores hemos aprendido mediante un sistema tradicional pero ¿este sistema es el mejor para hacerlo?, ¿existen otras maneras?, ¿otros métodos? Todas estas reflexiones me llevaron a cambiar mi manera de dar clase de manera radical. 

¿Cómo es esta enseñanza tradicional de la música de la que hablas y qué carencias encuentras en ella?

Para mí, el mayor fallo en la enseñanza tradicional es que está demasiado centrada en la partitura, a los alumnos se les enseña desde el principio a través de ella. Esto tiene terribles consecuencias, la más importante a mi juicio es que les estás mandando el mensaje de que para llegar a la música necesitas la partitura. La música es un arte auditivo, los niños y niñas tienen que bailar la música, experimentar con ella, improvisar, inventarse canciones, vivirla a través de su cuerpo y de su voz, entender cómo funciona, todo este proceso tiene que preceder a cualquier actividad con una partitura. Tenemos que enseñar a los niños que la música está dentro de ellos, no necesitan ninguna partitura para poder hacer música. 

Por otra parte, la enseñanza tradicional es una continua reacción a los fallos, los alumnos interpretan sus obras y el profesor está continuamente parando y corrigiendo al niño. Los alumnos deben entender y afrontar las distintas actividades con confianza, si les estamos continuamente corrigiendo, además de ser nefasto para su autoestima y para su motivación, es porque nos hemos equivocado en la secuenciación de contenidos. Si cada actividad que proponemos en clase lo hacemos basándonos en elementos bien aprendidos previamente por los alumnos no harán falta las correcciones, cada actividad se basa en la anterior y es consecuencia lógica de esta. Evidentemente tendremos que corregir a los alumnos pero deberían ser correcciones aisladas. Si la clase se convierte en una sucesión interminable de corrección de errores los alumnos no estarán motivados y además será un síntoma de que no tienen una base sólida, de que no han asimilado bien los elementos anteriores. La clase de música, de piano en mi caso, estará constituida de una sucesión de actividades para las que el alumno se sentirá perfectamente preparado, las afrontará con seguridad y confianza, y las practicará en su casa, como decía Frances Clark: “El alumno se sentirá casi siempre motivado para practicar si acaba la lección sintiéndose capaz” ( “A student is almost always feeling motivated to practice, if he leaves his lesson feeling capable”).

Tu blog ofrece muchísimos recursos de utilidad para aprender a tocar el piano. ¿Qué recomendarías a aquellos padres que están abrumados ante la enorme oferta educativa y de corrientes pedagógicas? ¿Y a aquellos padres que desean iniciar a sus hijos en los estudios musicales pero tienen miedo al desembolso que puede suponer comprar un piano?  

Afortunadamente, ahora hay una mayor oferta de escuelas donde estudiar música. Antes de matricularse en una escuela me informaría de qué metodología usa, si es que usa alguna en concreto. La mayor parte de las escuelas imparten música sin tener un claro perfil pedagógico ni una unidad de criterios entre el profesorado. Saber cuál es el proyecto educativo y si hay una corriente pedagógica unificada entre los distintos instrumentos y el Lenguaje Musical. Una coordinación entre las diferentes asignaturas es vital para el buen funcionamiento de la escuela. 

Una escuela donde se cante y se baile, donde se haga percusión corporal, donde los niños no se pasen la mayor parte del tiempo sentados en una mesa, donde los niños salgan de las clases cantando las actividades que han realizado. En general, una escuela que siga alguna de las corrientes pedagógicas del siglo XX, que utilice las ideas de Willems, de Gordon, de Dalcroze, de Orff o de Kodaly. También hay profesores y escuelas que usan la metodología IEM que siguen las ideas del pedagogo español Emilio Molina, cuya labor por el cambio de la enseñanza musical en nuestro país es encomiable. Una escuela que respete las necesidades del niño, que ofrezca un entorno rico de experiencias musicales, una escuela donde se enseñe antes el sonido que el símbolo (“sound before symbol”). Aunque ahora la oferta de todas estas metodologías es mayor, a veces es difícil encontrar una escuela de estas características en un entorno cercano. En el caso de no tener una escuela de estas características cerca, preguntaría sobre el método que usaría el profesor concreto que daría clase a nuestros hijos e intentaría tener una breve entrevista o clase de prueba antes de empezar. 

En cuanto al desembolso que hay que realizar al comprar un instrumento hay que tener en cuenta que los pianos son caros, pero también aquí hay más posibilidades que antes para conseguir uno. Hay instituciones que prestan instrumentos, también existe la posibilidad de alquilar un piano con opción a compra. A las familias les suele dar miedo hacer un desembolso tan grande porque les preocupa que al cabo de un tiempo sus hijos abandonen la música, pero en ese caso siempre se puede vender el instrumento que compraron a un precio algo inferior, lógicamente. Pero si la formación musical que va a recibir el niño es de calidad es raro que abandonen la música. Como decía Frances Clark: “Hay música en cada niño. El trabajo del profesor será encontrarla y alimentarla”(“There is music in every child. Teacher’s job is to find it and to nurture it”). Si el profesor o la escuela que hayáis elegido no está encontrando la música que hay en vuestros niños, buscad otros caminos, otras posibilidades. 

Divertudios

¿Tuviste siempre claro que querías enseñar? 

No, en la carrera de música nadie te suele hablar de esta posibilidad. Ese es uno de los grandes problemas de los conservatorios, como ya he dicho antes, te preparan para ser un intérprete pero no para ser profesor. La enseñanza es una vocación que descubrí por azar y por necesidad. Ahora tengo claro que lo que me gusta es enseñar, de hecho si volviera atrás en el tiempo elegiría dedicarme a la enseñanza desde el principio sin ninguna duda, a lo mejor me cuestionaba sobre qué materia enseñar y dónde hacerlo, pero tengo claro que me dedicaría a la docencia. Me habría gustado formarme más a fondo en pedagogía, en conocer diferentes escuelas y métodos, psicología, neurociencia. 

Recientemente he leído el libro «Música, sólo música» de Murakami en el que plasma sus conversaciones con el gran Seiji Ozawa. En una de sus conversaciones Ozawa explica que «no existe una única forma de enseñar. Uno la inventa a medida que avanza«. ¿Cómo ha evolucionado tu forma de enseñar? 

Empecé a enseñar de una manera parecida a la que me habían enseñado a mí. Cuando acabas la carrera de intérprete automáticamente te dan el título necesario para ejercer la docencia, así que comencé aplicando todo lo que había funcionado conmigo. Pronto me di cuenta de que la manera en la que yo aprendí no estaba funcionando con mis alumnos, o por lo menos no funcionaba con la gran mayoría de mis alumnos, esa pequeña minoría que si mostraba avances lo hacían más bien a pesar de mis enseñanzas. Hay alumnos cuyo talento y amor por la música les va a hacer progresar prácticamente en cualquier circunstancia, independientemente de la manera de enseñarles. Pero eso no es lo habitual. Si el sistema de enseñanza no es el correcto solo aprenderán música adecuadamente este número reducido de alumnos. En el momento en el que descubrí que todos los niños y niñas podían tocar el piano y aprender música independientemente de sus aptitudes y actitudes mi manera de enseñar cambió radicalmente. Evidentemente, hay alumnos que progresan más rápidamente que otros dependiendo de muchos factores, pero todos ellos pueden tocar el piano maravillosamente bien si el método de enseñanza es el adecuado. 

Cuaderno de Piano. Miniaturas

¿Qué artistas te han marcado durante tu etapa de estudiante? ¿Cuáles te inspiran en la actualidad?

En mi época de estudiante me atraían los intérpretes y compositores, si habían llevado una vida atormentada la atracción era mayor. Por ejemplo, sentía fascinación por el pianista Glenn Gould o por Beethoven, entre otros. Poco a poco fui cambiando mis modelos, pasé a tener como ídolo a Leonard Bernstein por su labor divulgativa y su programa Young People’s Concerts. Mas adelante, mis referentes comenzaron a ser pedagogos, musicales primero y más tarde pedagogos en general. En piano me inspiró y cambió radicalmente la visión que tenía Forrest Kinney del instrumento y de la música en general, también las ideas de Gordon y de Willems principalmente. Al comenzar a preocuparme más por la pedagogía musical empecé a interesarme también por la pedagogía en general, las ideas de María Montessori, Rebeca Wild, A. S. Neil, Kenn Robinson o Mar Romera entre otros muchos me han influido profundamente.

¿Qué libros recomendarías a los lectores de World Kids?

Hay tantos que me es difícil escoger, pero quizá los siguientes serían los que me llevaría a una isla desierta.

Sobre pedagogía musical recomendaría “The Ways Children Learn Music” de Eric Bluestine, “El valor humano de la educación musical” de Edgar Willems y “Simultaneous Learning” de Paul Harris. Más enfocado al piano está la recopilación de ensayos escritos por Forrest Kinney “Music-Creativity-Joy”. Como métodos de piano recomendaría Piano Safari de Katherine Fisher y Julie Knerr y Music Moves for Piano de Marilyn Lowe

. En cuanto a libros sobre educación “Motivar sin premios ni castigos” y “Crianza incondicional” de Alfie Kohn, “El cerebro del niño” de Daniel J. Siegel Y Tina Payne Bryson, “Educar para ser” de Rebeca Wild, “Escuelas creativas” y “El elemento” de Ken Robinson. 

También encuentro muy inspiradores los siguientes blogs como el de Katherine Raymond “Todos sabemos música”, el de Elissa Milne, Pianodao de Andrew Eales o “The Improving Musician” de Andy Mullen y el blog del recientemente fallecido Forrest Kinney. 

Piano Train Trips

Muchas gracias Juan por dedicar este tiempo a World Kids y compartir con nosotros todas estas reflexiones.

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Metalófono.

Libro «Sofía, la vaca que amaba la música»

Si buscáis un libro con el que acercar la música a los niños, creo que os encantará «Sofía, la vaca que amaba la música». Hace más de una década nos lo regalaron y sigue siendo uno de nuestros libros favoritos. Es un libro precioso para niños pequeños que os acompañará durante muchísimos años. Editado por la editorial Corimbo y escrito por Geoffroy de Pennart, este libro ilustrado explica a los niños el gran amor de Sofía por su piano y por la música, así como su historia de esfuerzo y lucha hacer realidad sus sueños. Es un cuento precioso sobre valores como la perseverancia, tolerancia, honestidad y amistad.

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